POR SIEMPRE EN MIS PENSAMIENTOS Por Soffy - André, Dios mío, son realmente rudos y también cobardes. - No es nada Oscar. - Nada? Mírate! ¿Realmente pensaste que podrías derrotarlos? - Los golpes no duelen Oscar... pero muy dentro de mi apareció una herida que sigue sangrando. Oscar ¿Es cierto? - André déjame ayudarte a sentar, debo sanar esos golpes. Dios si mi nana te viera así. André miró a Oscar. Ella no contestó a sus comentarios, pero pudo entender que no le había prestado atención. Ahora puede ver que ella realmente esta preocupada por él, puede ver sus esfuerzos por aliviarlo. - Oscar estoy bien, recuerda que tu también me golpeaste así y aun peor. - André, aunque eso sea cierto... Ella dirige su mirada a André y él sonríe, luego su rostro muestra una expresión de dolor. - André estabas loco al enfrentarlos solo, ellos son diferentes, ellos son... - Ellos pertenecen al pueblo, como yo. - Pero, ¿por qué?, ¿por qué te hicieron esto? - Piensan que soy tu espía o algo así; Oscar eso duele... - Lo siento Andre, perdóname, que fue lo que dijiste.. ¿qué? ¿por eso te golpearon? - Es muy extraño, ahora que ya no soy tu ayudante recibo golpes por ello, golpes físicos y ... - André creo que ellos saben que confío en ti, eso es todo. - ¿Confías?, dime ¿confías en mi? - ¿Que clase de pregunta es esa? - Si confiaras en mi, me hubieras contado acerca de Girodel - Eso en absoluto es asunto tuyo. André la tomo por el brazo y en su seria mirada Oscar pudo entender a que se referia. - André, por favor... - Necesito una respuesta. - André, sabes que estoy aquí para olvidar mi naturaleza femenina. - ¡Eso es imposible!. Mientras yo tenga vida jamás dejarás tu encantadora naturaleza femenina. “¿Es una prueba más para mi?. ¿Una señal?. Por que no soporto verlo así, no, no lo soporto, me hace tanto daño” - André... - Solo una palabra Oscar... - Mi palabra, necesitas mi palabra ahora, un buen doctor seria mucho mejor. Pero los ojos de André le reclamaban, y ni siquiera Oscar pudo enfrentarlos. - André por favor, no... - No te cases con él Oscar, no te cases con él. Por la forma en que André sostenía su mano, Oscar recordó el momento en que él, por primera vez, la tocó y la besó. Pero esta vez Oscar no sintió dolor ni tristeza, sentía la intensidad del sentimiento que André le mostró y esa memoria se convertía lentamente en una luz dentro de ella, su corazón latía fuertemente. Esta emoción nunca apareció antes, ni siquiera con Fersen, y se preguntaba que clase de sentimiento tan poderoso era ese. - Andre, ¿puedes levantarte? te llevaré a tu cama, necesitas descansar, y no me mires asi, los demás no me importan, vamos. - Gracias Oscar. - Gracias a ti Andre. Lo ayudó, pero ya era diferente. Se dió cuenta que su amigo de la infancia se había convertido en un hombre fuerte y valiente, y esto la hacia sentirse orgullosa, él le importaba. Ahora, Andre descansa ya en su cama. - Espero sentirme mejor mañana. - Sé que te sentirás mejor Andre - Y espero tener una respuesta pronto... - André descansa vendré a verte mañana - Gracias Oscar Se sentía muy mal por dejar así a André y mientras salía, vió a Girodel que la esperaba; en ese momento reconoció de que se trataba el amor verdadero. Podía ver a un hombre de la nobleza esperándola y sin embargo, no podía dejar de pensar en el hombre del pueblo que estaba en su cama adolorido, no podía olvidar al hombre que le dió una prueba más de su verdadero amor. Todo permanece en su mente, las palabras de André, sus ojos, sus fuertes manos y esa nueva emoción dentro de ella. Pero sobre todo una certeza, ella descubre que André ya no dejará sus pensamientos.