CORRESPONDENCIAS Por Laney Traducido del francés por Yue-chan Capítulo V: Una impaciente espera De André a Oscar Oscar: No puedo creer que lo que me has escrito es cierto... ¡No sabes cuán feliz me ha hecho tu carta! Espero haber comprendido bien lo que has dejado entender a través de tus ocultas palabras; te lo suplico, antes de mi regreso al château de tu padre, asegúrame que esto es lo que tú quieres. ¿Estás segura, Oscar? ¿Estás de acuerdo en que todo vuelva a ser como antes? Quizá con una excepción... ¿Me quieres, Oscar? ¿Quieres aceptar mi amor que, contrariamente a tus deseos, lo mereces plenamente? ¿Te sientes lista a conciliar tu deber, que te es tan preciado, con tu felicidad? Quedé medio sorprendido después de leer que habías asistido a la carrera. Te vi... aunque, no estaba muy seguro de haberte visto cerca de aquel árbol, pero desde lo más profundo de mi corazón esperaba que fueses tú. Oscar, el saberlo me provoca un inexplicable sentimiento. Tu gesto significa mucho; te hizo reflexionar, y me ha dado una esperanza. Hablé con el terrateniente para el cual trabajo; está de acuerdo en dejarme partir, aunque estuvo un poco reticente. Tiene miedo de no encontrar un palafrenero "tan bueno" como yo, y lo tranquilicé diciendole que me quedaría hasta que encuentre alguien que me reemplace. No es sino cuestión de días. Al mismo tiempo, estoy tan apurado en verte que ya no puedo dormir. Me ha parecido entender que tú también esperas mi regreso. Por eso quisiera calmarte diciéndote: "no tardarás en verme nuevamente". Es preciso que me garantices tu paciencia y la certidumbre de tus deseos. No me gustaría que te arrepintieses algún día. Espero novedades tuyas con impaciencia. André. Esquela de André a la Abuela Querida abuela: ¡Cuántas cosas han ocurrido desde que recibí tus líneas! Discúlpame por demorar en responder, pero he recibido una carta de Oscar que me ha sumido en una felicidad infinita. Sí abuela, al fin me ha dado una respuesta, y es muy positiva. Ves que no valía la pena inquietarte tanto. Además te equivocas, no paso mis días en un rincón imaginándola. Hago mi trabajo, y lo admito, ¡muy a menudo pienso en ella! ¡Reconozco que hay una pequeña diferencia! Ella estuvo en la carrera. ¿Te das cuenta, al igual que yo, de lo que simboliza ese gesto? Fue ella quien quiso dar el primer paso concreto. Necesitaba verme. Y te confieso que cuantos más días transcurren, me cuesta aún más permanecer en este lugar, también. Volveré muy pronto, supongo que eso te alegra. A propósito, ¿Oscar ha regresado del cuartel? Con todo esto, olvidé preguntarte cómo estás. Espero que a la llegada de esta carta te encuentres en gran forma. Un beso. André. Respuesta de la abuela Mi niño: ¡No sabes cuánto gusto me han dado tus palabras! Son tan breves, pero lo esencial se encuentra ahí: estás bien, Oscar quiere verte, y vas a regresar al château de los Jarjayes. Estoy en excelente forma, gracias a ambos. Lo que me has escrito me ha hecho un gran bien, y Oscar se ha instalado nuevamente en el château de su padre. Ha regresado la rutina, el château está un poco más animado y resuena con las alegres risas de nuestra Oscar, y como siempre, el General está sumergido entre sus documentos. Todo es muy parecido al día anterior a tu partida, con una excepción: Oscar ha recobrado su buen humor. No sé por qué te hablo del General, en realidad su actitud no ha cambiado, ni siquiera cuando su hija se fue. Hago mal en entender. Sé muy bien que quiere mucho a Oscar, pero no lo ha demostrado estas últimas semanas. Podría decirse que su partida no lo afectó. Justo le pregunté a Oscar por qué había regresado... Nunca adivinarás lo que ella me respondió: me dijo sonriendo "creo que muy pronto lo sabrás". Tenía algunas dudas, esperaba que quizá fuese tu eventual retorno lo que la había empujado a vivir nuevamente en el château. Y cuando recibí tu esquela, mis dudas fueron despejadas. ¡Estoy tan impaciente por volver a verte! Mi pequeño, no nos hagas esperar mucho tiempo, regresa pronto a nosotras. Tu abuela. De André a la abuela Querida abuela: Agradezco que te unas a mi dicha. Desgraciadamente no tengo mucho tiempo para escribirte, debo acompañar al terrateniente al Oeste de Francia; habrá una importante carrera de caballos dentro de tres semanas en Vannes. Debo confesarte que esta noticia no me agradó mucho; pensaba poder reencontrarlas rápidamente, pero es el tiempo el que me fuerza a pedirte que le comuniques esta dirección a Oscar:... ... ... Es un hospedaje, donde estaré a partir de la próxima semana. Oh, abuela, espero poder reunirme con ustedes luego de esta carrera, que será más o menos dentro de un mes. ¿Puedes explicarle esto a Oscar? Ya debo partir, me están llamando. Hasta pronto. André. De Oscar a André Hace dos semanas que estas en Vannes; no sé si debo asistir a esa carrera, tengo tantas ganas de verte. Sin embargo me queda un poco de lucidez para comprender que no sería muy prudente. La idea de que pudieses descubrir mi presencia sería insoportable, pues ciertamente lograrías encontrarme y te meterías en una dificultad tremenda. Sinceramente pensé que no me habías visto en la carrera de Versalles. Me alegra tanto saber que esperabas encontrarme aquel día allí. Si eso hubiese ocurrido, no estaríamos revelando nuestros sentimientos sobre pedazos de papel cuando deberían ser expresados claramente con mayor solidez. Como sea, yo te esperaré, André. Te esperaré con la mayor paciencia posible, te lo prometo. De todas formas, no tengo por qué inquietarme, sé que tu regresarás, ahora no es sino una cuestión de días. Por otro lado, puedo decirte que has comprendido muy bien lo que quiero: no pido otra cosa sino tener la inmensa felicidad de estar junto a ti todo el tiempo, todo el día y toda la noche... Hay algo de lo que sí estoy absolutamente segura, nunca tuve tanta certidumbre en mi vida: André, quiero compartir tu vida, aún más que en otro tiempo. No quiero preocuparme por mis deberes en este momento. Ya me ocuparé más adelante de ello, sólo será suficiente que tenga en cuenta algunas cosas. ¿Y tú? ¿Qué piensas hacer cuando regreses al château? Bien, ahora voy a dejarte, supongo que debes estar ocupado. Yo misma tengo documentos que consultar, pues entonces déjame decirte hasta pronto. Oscar. Esquela de André a Oscar Oscar: Tienes razón en no venir a esta carrera; habría perdido el control si hubiese tenido la dicha y la tristeza de verte. Dicha al saber que estabas ahí, tan cerca de mí, y tristeza al perder toda mi concentración. Finalmente todo se desarrolló bien, el problema es que el terrateniente todavía no ha encontrado un reemplazo para mí. Recibirá algunos jóvenes la próxima semana, e insiste en que les enseñe un poco como ocuparse correctamente de los caballos. Con pesar debo anunciarte que no estaré en el château de tu padre antes de dos semanas como mínimo. Oscar, espero que no te resientas conmigo. Debo confesarte que aún no sé si continuaré trabajando una vez que regrese al château de tu padre. Es muy probable, pero no he tenido tiempo para buscar otro empleo. Cuando esté allá avisaré. Perdóname de nuevo por este retraso. André. Respuesta de Oscar André: No es necesario que te disculpes. Sólo tú eres capaz de decidir lo que es bueno para ti. Ya te he dicho que te esperaré, sobre todo no te inquietes y pasa estas dos semanas con tranquilidad. Con todo mi amor. Oscar. Esquela de la abuela a André Mi pequeño: ¿Qué más ha ocurrido? ¿Has decidido quedarte con el terrateniente? ¡Y yo que creía que después de aquella carrera en Vannes regresarías! Le pregunté a Oscar por qué tardabas tanto en venir, ella me respondió, impasible, que todavía estabas ocupado y que pensaba que arribarías en algunos días. André, espero que esté diciendo la verdad. Ambas estamos muy impacientes por verte, y tú sabes que Oscar lo está aún más que yo. Tu abuela. Respuesta de André a Oscar Oscar: Estas últimas semanas han sido las más atroces de mi vida. Creer que al fin podría reunirme contigo, y finalmente ser retenido por el terrateniente... Ahora sé que al fin estoy libre. He terminado. Regreso al château de tu padre, puedes decírselo a la abuela, ella empieza a hacerse preguntas. Creía que deseaba permanecer allá. ¡Qué ideas! No, no quiero estar más tiempo separado de ti, Oscar. En realidad, no adivinarías desde donde te escribo estas líneas... Además es muy posible que yo llegue antes que ellas... Hasta muy pronto André. Fin