THE ROSE OF VERSAILLES por Fátima Capítulo VIII: Explicaciones de mujer. "André"??? Por qué debería mi niña llamarlo repentinamente? Esas lagrimas no pueden ser por el? Una noble nunca debería afligirse tanto por un sirviente... a menos que... -Lady Oscar! - dijo la encanecida mujer cubriéndose el rostro con sus manos arrugadas. -Nanny, por favor... no me llames más "Lady" Oscar. "Lady" Oscar está muerta. Ella murió dos noches antes de que la Bastilla caiga. -Un pequeño sollozo escapo de su ser. - Como Cecilia es Madame Routhier, no Condesa Routhier, yo soy simplemente... Oscar. - Afortunadamente se detuvo a tiempo. Estuvo a punto de decir "Madame Grandier"! Bueno, hubiera sido tan hermoso. Pero cómo hubiera sido posible explicar el sentido de esa frase, especialmente a quien cuido de ella desde su infancia? Sus ojos azules brillantes rasgaron el corazon de aquella abuela, que percibia en su niña una aquella aflicción profunda y más de la que se podia esperar por la perdida de un eterno compañero de juegos y amigo de toda la vida. Finalmente, Nanny notó aquello que tenia frente a sus ojos. Aquella no era solo una tristeza por un empleado, o un amigo, o incluso por la perdida de una hermana... parecia como si hubiera perdido un amor... no, un enamorado... un... ah... -¡Eso es imposible! La ex Comandante, finalmente percibio que Nanny la miraba fijamente y se dio cuenta de la profundidad de la tristeza de la anciana, su propia soledad y la desesperación de una abuela, hizo que pronto, Oscar tomara la decisión de explicarlo todo. - Nanny... yo... - Esas palabras se estancaron por un momento en su garganta. La otra mujer permanecia en silencio, temiendo y atreviéndose a la vez de oir las proximas palabras que diria Oscar. "Esto era imposible, verdaderamente imposible." - Tu, tu estuviste escuchando aquella noche cuando mi padre me habia llamado a su estudio para castigarme con sus propias manos por haberlo desobedecido, estuviste ahí, lo recuerdas? Cuando André se precipitó contra el, y hasta tuvo la valentia de amenazarlo de muerte... La otra mujer se habia ruborizado, y apenas alcanzo a manifestar un suave "si" tratando de confirmarlo con asentir con su cabeza envuelta en su cofia. Oscar torcio sus labios tratando de disfrazar una sonrisa. Eso es un si, nana? Por un momento, Oscar penso que la mejor manera de explicar la situación, era agregando un poco de humor como solia aconsejarle André, pero a pesar de ello, prefirió continuar la charla a su manera, de la manera màs seria y ceremoniosa como era natural en ella. -Entonces, tuviste que haber oido cuando André informo a mi padre que el -Hizo una pausa- que el me amaba. En los ojos de aquella abuela, se reflejaba toda la emocion de aquella noche de tormenta. Sabiendo bien que los ojos de su nieto se habian posado fijamente en su "Ama", aun temiendo en el màs alla de lo que podia creerse que mas alla de la importancia de aquella declaración, su nieto habia puesto el lacre de su propia tumba. - Si, si lo oì mi niña. Entonces, la ex Comandante, suspiro profundamente para continuar: - Fui muy cobarde aquella noche para decirselo, aun sintiendo ya lo que yo empezaba a sentir por el. Pero por supuesto, tampoco tuve el coraje de hacerle escuchar lo "debil" que era mi corazon, y solo en esa noche me di cuenta de lo fuerte que era su amor por mi. Yo... -Oscar miro a los ojos de su niñera con los suyos llenos de sinceridad- yo lo ame Nanny, le correspondi totalmente. Y no me refiero al amor hacia un simple sirviente o un hermano. La nana atonita, y sorprendida solo abrio la boca para decir: tu? Los ojos azules de Oscar brillaron ya sin lagrimas, mientras ella asintió con la cabeza mirando a su nana. - Lo amo, con todo mi corazon, desesperada y completamente estoy enamorada de el. Puedes creerlo? -Pobre de ti, niña. - La nana habia murmurado, viendo y oyendo al corazon roto de Oscar que se hacia añicos con esas palabras. Entonces, decidio abrazarla, rodeando a su niña con sus brazos. Oscar se refugiaba en el pecho de aquella anciana, como cuando era niña y protestaba por algo, lloro amargamente, como niña otra vez hasta mojar la ropa de su nana, quien le pasaba cariñosamente las manos sobre la cabeza. Todavía gimiendo, volvio Oscar a mirar a la mujer anciana, y subitamente, entre lagrimas dijo: -Solo prometeme, Nanny, por favor que no le contaràs esto a nadie, incluso a Cecilia. A nadie. La mujer asintió solemnemente. -Te lo prometo, porque me imagino la reaccion general, incluso la de tus hermanas. - La nana volvió a pasar una mano sobre el rostro de Oscar, separando sus cabellos del mismo. - Si no existieren estas clases sociales, o si la Revolucion hubiera ocurrido antes, hubieran habido mas facilidades para declararse abiertamente el amor que sintieron el uno por el otro. De pronto la anciana se vio interrumpida por el sonido de ahogo que salio de Oscar, y se sorprendio al ver como el rostro de Oscar iba pigmentandose de un suave rojo mientras ella iba mencionando las palabras "amor" y "uno por el otro". "Oh! Diablos!" - penso Oscar- "debo contarle "todo", es mejor, a que uno de estos dias se me escape, por mas que me prometa a mi misma mantenerlo en secreto." -Mademoiselle Oscar? -Por favor, Nanny, tengo otra razon, una verdadera razon por la que te pedi que ya no me llames "Mademoiselle" Oscar. Es que... como explicartelo, Nanny? Literalmente, deje atrás mi titulo de noble para casarme con un plebeyo... André. Nanny abrio los ojos tanto como pudo. - Casados? Pero cómo? Si no hubo tiempo! Y sin ninguna sancion real? Y como fue que no escuchè nada al respecto? Cuando? Oscar no pudo màs que tragarse unas nerviosas ganas de reirse. -En nuestro camino a Paris, la ultima vez que partimos de la mansión. -La anciana hurgó entre sus conocimientos cartograficos desde la Mansión hasta Paris, y concluyo: Pero si no hay ni siquiera una pobre capilla por esos caminos! Oscar escondio tras una mano blanca, la mitad de su rostro que se tornaba cada vez màs rojo compitiendo abiertamente con los petalos de las rosas que estaban a un lado de su cama. -Nanny, no hubo ceremonia religiosa. Puedes llamarle a eso un ritual, pero, te aseguro que para mi fue celestial! -LADY OSCAR! - levanto su voz aquella anciana, en tono de completa desaprobación.- No sera...? Tu no puedes! -Oscar sonrio abiertamente, y en sus labios habia cierto gesto mezcla un poco de turbación y vergüenza, y un poco de orgullo. -Como dijiste, Nanny, la Revolucion aun no ocurria, asi que no habia posibilidad de celebrar una boda legal. Después de todo, fue una decisión mutual para ser finalmente marido y mujer! -Pe pe pero.... Pense que te habia criado no para que te entregues asi nada màs! Y lo que te he enseñado todos estos años? -ha ha ha... Nany! Tengo 33 años de edad! Creo que ya soy bastante crecida para tomar mis propias decisions, especialmente en mis asuntos personales. Pero no te aflijas, Nanny, puedes estar orgullosa por tus enseñanzas... Ellas, me han mantenido virgen por màs de treinta años. La anciana seguia lamentándose en voz alta... "André, Mademoiselle Oscar... simplemente enamorados!... Es el fin del mundo! -Nanny... Para todos los intentos y propósitos, estuve casada. Acaso eso no es un casamiento? Una union de corazones... dos personas prometiéndose vivir juntos por siempre. Algo asi fue lo que nos paso. Incluso en lo màs recondito de mi corazon, yo me siento la esposa de André, sin tener en cuenta el hecho de que ya no estè conmigo ahora. La abula miro el brillo de los ojos de Oscar una vez mas. Tanta tristeza irradiaban desde el mas alla de aquellos safiros brillantes de sus irises. Sinceramente, su nieto recibio el mejor regalo de todos. El amor correspondido del amor de su vida, aunque... -Ambos deberían avergonzarse de si mismos! -Remarco la nana obstinadamente. Oscar parpadeó varias veces, y luego termino riéndose a carcajadas. -Esto es serio! Por què si Andre estuviera aquí ahora mismo, no viviria para su proximo cumpleaños! Te lo puedo prometer! Bueno para nada! - Con todo esto, perdiste mucho, Nanny. - Oscar tomo las manos de la ama de llaves, sonriéndole beatíficamente. Ahora tienes a la buena para nada de tu nieta para vigilarla...! -Sonrio como una niña traviesa. -Mlle. Oscar.... -Nanny, tu siempre me has ayudado en todo en este mundo. Tu me conoces màs que nadie de todos los que quedan vivos. Por favor, sè que estas ofendida y no consideras un matrimonio mio con André como valido, pero... La nana vio como la mirada de Oscar iba descendiendo en las oscuras nubes de la tristeza, asi que decidio consolarla diciendo: Perdoname, Oscar. No quise que tomaras mis palabras de esa manera, de hecho... no podria estar feliz, viendo a mi Andre sufriendo tanto por tantos años, pretendiendo por mi parte no notarlo, aunque alguna vez haya soñado que tu podrias corresponder a su amor, lo mismo sentia cierto miedo a todo eso. Pero sabiendo que al menos ambos tuvieron la oportunidad de compartir lo que sentian... -Si solo se lo hubiera expresado antes... -Oscar seguia reprimiéndose a si misma. -Lo importante, mi niña, es que se lo expresaste. -Ahora la anciana tenia un rostro sonriente- Yo siempre te crie y te quise como si fueras mi propia nieta, pero, nunca pensè que pudiera decirlo de esta forma! -Mira, Nana. Ahora las dos tenemos una familia otra vez... eh... al menos tu la tienes. -Pero eso es diferente a lo que respecta con Madame Routhier. Ambas nos conocemos demasiado bien. - Desafortunadamente! -agrego Oscar sarcasticamente. Luego, ambas rieron entredientes y se estrecharon en un calido abrazo. La noche estaba en todo su esplendor. A la mañana siguiente, Oscar desperto con una hermosa sensación en su corazon. Por haber compartido sus màs intimos recuerdos con la "otra" dueña del corazon de su amado. Recordaba en su cama algo que no supo definir si fue un sueño o si estuvo delirando pensando en que Andre queria verla. No lo comprendio y siguió pensando en el. Fin del capítulo 8º