Lady Oscar, como se la conoció en los países de habla hispana, o Rose of Versailles, en ingles, o Berusayu No Bara, en el original manga japonés, fue sin duda alguna, la mejor historia realizada por Ryoko Ikeda, quien con su genialidad, originalidad y estilo ha llegado a conquistar a más de una generación desde que apareció en 1972. Páginas y páginas le han dedicado en Internet, y aún exiten chicos y chicas (universitarios por ejemplo) que aún suspiran con aquellas lánguidas miradas de Oscar o por los ojos tristes del siempre dulce André... YO SOY UNA DE ESAS PERSONAS... NUNCA LO VOY A NEGAR. (DESDE el 30 de noviembre de 1989) Solo me queda presentarles esta pequeña recreación de mis recuerdos y de aquellos detalles que me hubiera gustado cambiar en la célebre historia... Se trata de la noche tan esperara por Oscar... al fin se realizaría un gran sueño suyo... Ya no les adelanto nada... Comentarios, dudas, sugerencias o quejas a faquino@stock.com.py DEDICADO A MI AMIGA CYNTHIA. 25/12/01 02:45 AM Una Extraña Dama. Él acaba de llegar, se está dando cuenta que en realidad su amada está despilfarrando el dinero del pueblo en sus fiestas... Hoy es la noche tan ansiada; esta es la oportunidad que estuve esperando por largo tiempo. Hoy me vestiré como una mujer! Admito que estoy un poco aterrada... ¿cómo me sentará un vestido? ¿Seré lo suficientemente femenina como para atraer su atención? Dios... me encuentro en esta tina con jabón, bañándome como siempre, y sin embargo, pareciera como que al salir de aquí dejaré a la Oscar fuerte, decidida y valiente, y seré una frágil mujer que aprende a comportarse como tal. Mi piel... es blanca y... suave, nunca antes me he detenido a observarla... es decir a observarme a mi misma como la mujer que soy... debo arreglar mi cabello... bueno, Nany lo hará por mí ¿Maquillaje? ¿Cómo lo usaré? Me falta tanto... Creo que Nany está llegando con el vestido que le encargué. _¿Qué es tanto escándalo? _Escuché decir a André. _Por años le he pedido que vista un vestido. _ (Esa es Nany) _ ¡¡¡ QUÉÉÉÉ!!! Oscar en un vestido??? Parecerá un espantapájaros vestida así!!! "André!!! Me las pagarás! Tengo que enfrentar mi propia inseguridad y ni siquiera como mi mejor amigo me ayudas". _Mi niñaaaa...!!! _Ya termino Nana. Realmente el vestirme como mujer es una experiencia completamente nueva para mi... No tengo otra opción que recogerme el cabello con la diadema de la abuela Jarjayes. Es mi herencia y aunque mi padre no estará feliz de verme así, la abuela hubiera estado orgullosa de ver a su nieta llevando tan portentosa joya. El espejo... realmente todo esto es tan nuevo para mi... aunque mi nana está feliz observándome... en el espejo descubro a una mujer que nunca lo ha sido... salvo por tener sentimientos de amor por un hombre prohibido. ¡Oh! Fersen... Siento tantas cosas por Vos... Vuestra Merced esta noche quedará sorprendido al verme... Diablos, Oscar! En qué piensas? Frente a la belleza opulenta y majestuosa de María Antonieta, con verme siquiera acaso una de sus pestañas lograré mover? Qué caso tendrá el irme a hacer ridículo en el baile? Ni siquiera tengo formas femeninas... para qué usar un corsé si ni siquiera tengo busto... (Que irónico: la comandante de la Guardia Real hablando sobre la no-prominencia de su busto...) Que irónico y que ridícula! Mejor no voy... o mejor... se lo consulto a mi amigo Andre... (Odio admitirlo, pero siempre sabe como hacer las cosas ¡mis cosas!) Él sabrá... si. _Mi niña, necesitas ayuda? _Creo que si abuela... necesita mucha ayuda - Andre reía sarcásticamente _Oscar! Puedes pararte con esos zapatos puestos? Sabrás distinguir el derecho del izquierdo? Andre seguía burlándose de mí... lo oía tras la puerta... pero como necesitaba un consejo suyo tuve que abrir la puerta y bajar. "Que miedo" pensaba yo... Mientras caminaba, oía las burlas de André y como mi nana se lo reprochaba... hasta que me aparecí ante sus ojos... André no me había visto, pero si me sintió, tanto, que me hizo una reverencia continuando con su risa, pero luego de levantar la mirada, pude notar lo sorprendido que estaba... (mi nana lloraba emocionada) -Realmente, Mademoiselle Oscar, estás hermosa-dijo mi amigo tras unos segundos de incomodo silencio... y yo queriendo huir por el suelo con la mirada, al darme cuenta que André quedó tan anonadado con mi apariencia que notaba como si él me redescubriera con sus ojos abiertos como platos y con la boca semi-abierta... Sin embargo, yo continuaba petrificada arriba de las escaleras. Tras pronunciar aquello, Andre subió presurosamente los peldaños de las mismas hasta donde me encontraba, me dedico una nueva reverencia y me tomó de la mano con una hidalguía tan confundible con la de cualquier aristócrata de la corte. -Siempre me encantó esa forma tan "especial" que tienes de tratarme- le dije mientras descendíamos. -De veras piensas eso? -Pues si. -recordé que lo necesitaba por el consejo- André... yo... quiero preguntarte algo... acerca de... _Oscar, no sigas: Lo sé. Solo déjame decirte que realmente estas hermosa; digo, siempre veo y admiro la belleza que llevas bajo ese uniforme, solo que hoy al fin lo demuestras... y déjame decirte también, que esta noche, cualquier hombre, conde o no, -me sonrió mirándome a los ojos- se sentirá honrado de estar a tu lado en ese baile... - me tomó fuertemente de ambas manos. -Andre... Amigo mío, tuve mis dudas acerca de irme o no a este baile... debajo de este vestido hay dos piernas temblando... tengo tanto miedo... La Guardia Real me da un uniforme bajo el cual puedo refugiarme, y este vestido solo me pondrá a merced de los comentarios y miradas intrigantes de la corte... seré tan pequeña ante ellos. Oh! Andre... quisiera que me dijeras: Quédate. -Si te pido que te quedes, estarás cometiendo un error del cual te estarás arrepintiendo mañana: y te veré enfurecida con tu caballo, con tu espada, con tus botas y hasta conmigo, por no haber ido esta noche. Vamos Oscar, confía en ti misma ¿Recuerdas cuantos años tenias al asumir la comandancia de la Guardia Real? Tenias 14 años. Eras solo una niña en ese entonces! Hoy tienes 24 años y es la primera vez que escucho a la famosa "Lady Oscar" decir que esta insegura... Tú eres fuerte... actúa con discreción... y nadie dirá mañana que "Lady Oscar" uso un vestido. -Gracias Amigo... Siempre te agradeceré esos consejos, Andre, eres tan dulce conmigo... -Oscar, solo te digo la verdad amiga mía, Sé que eres una noble y yo solo soy tu lacayo, en todo caso, yo soy el que esta agradecido contigo por contarme tus penas y pedirme consejos. En cuanto a Fersen, no te preocupes, si no lo impactas hoy, tendrás otros bailes para asistir. Lo importante, amiga Oscar es el paso que estas dando esta noche al vestirte como mujer, aunque te apuesto a que desde el primer momento, el caerá rendido a tus pies. -Andre... no quiero ir sola, llévame por favor. - Oscar, soy tu lacayo, iría aunque no me lo pidieras, ese es mi deber. - No le estoy pidiendo a mi "lacayo" sino a mi amigo. - Claro que te llevo... y dime, a que hora te paso a buscar? - Quisiera que fueras conmigo dentro del carruaje para seguir conversando contigo. Escuchar a Andre siempre me reconfortaba... a veces pienso que el me conoce mejor que nadie. En el carruaje, continuamos charlando sobre como seria el baile y los modales que iba a adoptar. Cuando llegamos al Palacio, justo frente a la entrada, André sonrió y me dijo: -Te pasaré a buscar en tres horas. Si el baile te parece ameno, yo me quedaré esperándote junto a aquella fuente. Búscame ahí... y... -suspiró- Que te diviertas, amiga... y mucha, mucha suerte en esto. Al abordar nuevamente el carruaje, vi la mirada triste de André que no pude entender por qué no correspondían esos ojos melancólicos con sus palabras llenas de aliento y esperanzas que siempre me decía, especialmente las de esta noche. Lo vi marcharse, y poco a poco iba sintiendo que me faltaba algo, quizá era su voz, o sus gestos, o su mirada o... tal vez el calor de sus manos sosteniendo las mías... Ese es Andre... mi mejor amigo: a quien quiero tanto. Tengo mucho que agradecerle, aunque siempre me olvido de hacerlo, y aunque lo trato mal, a veces (debo reconocerlo) el siempre esta conmigo. ************************************************************* Bueno... ahora debo entrar a seguir sus indicaciones. "No debo temer, no debo temer, no debo temer" me repetía a mi misma en voz baja, mientras ingresaba al gran salón de baile. Este salón, estaba finamente decorado, con flores de estación por doquier, habían muchos pétalos esparcidos por el piso, ciertamente, estaban festejando la llegada de la primavera en el continente europeo, las luces de las lámparas de ese salón mostraban los ricos adornos de las columnas y capiteles, también mostraban verdaderas obras de arte en los cuadros del Palacio, las comidas preparadas por los mejores cocineros de Maria Antonieta deleitaban a la vista de quienes seriamos los comensales de esa noche. Ciertamente diré que esa noche no me apetecía bocado alguno, estaba tan nerviosa por todo, que en lo menos que quería pensar era en la comida. Estaban todos en esta fiesta "¡Pobre de mí!" Me decía, pero recordé las palabras de André al decirme que actúe con precaución para no ser descubierta, ya que de esa forma, estaría siempre aventajada ante todos ellos, ya que era yo quien conocía los muchos secretos de cada aristócrata que allí se encontraba. Empezaron las miradas: Para algunos, yo era una "extraña condesa" escuche a alguien referirse a mí diciendo que tal vez era yo una "condesa griega" (¿griega yo? Ni me lo hubiera imaginado.) Otras mujeres que se encontraban a mis espaldas, enfatizaban y se confirmaban entre sí mi origen griego, pues, según ellas, parecía como "sacada de un cuadro helénico" (Helena de Troya sí que se hubiera ofendido, pensé esta vez) Yo caminaba por el salón, tratando de no llamar la atención, pero todo esfuerzo era inútil, puesto que ya estaba sintiendo yo sobre mis hombros aquellas miradas intrigantes, buscando con sus ojos respuestas a sus preguntas, y obtenían solo mi presencia como contestación... yo solo avanzaba con la mirada distraída, pero con paso seguro, hasta que levante la vista, y al final del salón, me sorprendieron unos ojos grises con una mirada firme sostenida sobre mi desde hacia ya rato, como si hubiera estado esperando ese momento en que volviera mis ojos hacia el. Yo quise evadir aquella situación, dando media vuelta rápidamente, para dirigirme hacia otro salón, pero pronto sentí unos pasos firmes y sonoros tras de mi... Quise huir, quise correr, pero mis piernas y mis nervios me traicionaban atrozmente, hasta que sentí su cálida voz dirigirse a mi y al igual que aquella mirada, ahora su voz la escuchaba como un estruendoso cañonazo dentro de mi corazón. Era él... el Conde Hans Axel von Fersen, de quien siempre estuve enamorada desde la primera vez que lo vi. -Me concede esta pieza de baile, "Extraña Dama?" -Uh... ah... yo... puessss... (Por Dios, este era mi momento, mi oportunidad, era esto lo que tanto había soñado ¿qué diablos me sucede ahora que parezco tonta contestando con monosílabos! -esta bien... -continué. Diré ciertamente, que bailamos varias piezas de minuetos alegres y ricos en sonidos, en verdad, el maestro de la orquesta era un muy renombrado compositor austriaco, contemporáneo de la Reina, invitado por la misma, a quien le agradaba precisamente por el carácter alegre de sus obras, y esa noche, lo pude comprobar. Algunos decían que desde niño, este compositor, fue llamado "genio" pues según los comentarios, fue capaz de componer desde la corta edad de 3 años, y a los 5 ya estaba ofreciendo conciertos en piano para la reina Maria Teresa. Tiene 23 años y ya era conocido por todo el mundo... y aunque hace dos años, murió su madre, estando el de gira por Europa, dicen que eso motivo a que en vez de sonar algo triste sus obras, fueran armoniosamente alegres, en honor a su madre. Su nombre "artístico?" Maria Antonieta lo llamaba Amadeo, pero los demás aristócratas le decían "Mozart". Volví a mi realidad para notar que Fersen no podía quitarme los ojos de encima, eso me incomodaba pero alegraba a la vez. En algún momento del baile, Fersen me acercaba mas y mas hacia el, h asta me tomo de la cintura, en ese instante pensé que me diría: "Oscar, en verdad que luces distinta hoy, amiga, estas hermosa, me haz hechizado esta noche, te amo... o algo por el estilo... pero, lo siguiente que dijo, me dejo shockeada: -Perdonadme, "Extraña Dama" -curiosamente, creo que él me había bautizado con ese nombre- pero, vos me recordáis a una querida "amiga" mía. Ella es alguien que esconde su hermosa y delicada figura bajo un uniforme. En verdad que sois bastante parecida a ella, aunque -dudó un poco- aunque no, ella jamás usaría vestido alguno... aunque... pensándolo bien... se atrevería a usarlo? ¿Por qué? Tendría motivo alguno? No... no lo creo, definitivamente no... Lady Oscar nunca sería capaz...O si? Esas palabras se quedaron haciendo un eco profundo en mi corazón... Quedé paralizada tras escucharlas... balbuceando algunas frases para cortar sus pensamientos, mientras él seguía atormentándome con su voz. Abría mas y más mis ojos... Creo que me reconoció- pensé- si, definitivamente lo hizo y ahora, solo esta jugando conmigo, burlándose de mí y mi ridícula apariencia... por supuesto... jamás osaría a pararme frente a él con un atuendo que no fuera con mi personalidad... Pero, al oír las dos ultimas palabras: "O SÍ?" Creo que lo único que hizo fue buscar en mi una respuesta al brillo lujurioso que despedían sus ojos grises y tratando de deslumbrarme en ese preciso instante. Todo aquello empezó a dar vueltas en mi mente, mi garganta estaba atorándose con un enorme nudo, mis ojos solo veían sus ojos, lo demás era oscuridad, pronto note la falta de aire en mis pulmones, creí desfallecer... no supe que hacer, solo tenia una opción: Huir. Huir era lo único que me quedaba, di media vuelta y abandoné aquel salón con lo que me quedaba de fuerzas, dejando todo atrás rápidamente. Busqué aire afuera, porque mis pensamientos empezaban a ahogarme... corrí y corrí hasta llegar a la fuente que me había indicado André. Apoyé mis manos a los bordes de aquella fontana, y con mis lágrimas reprimidas aun y mordiéndome los labios, me dije a mi misma en voz alta: -" Fersen bailo conmigo, me tomo entre sus brazos y me miro a los ojos, ha realizado uno de mis mas anhelados sueños, diciéndome lo que siente, pero, esta noche, esta noche me dará fuerzas para renunciar a él! Al terminar de decir estas palabras, solo me quedaba llorar, llorar amargamente por sentirme tan humillada... **** **** Al cabo de unos minutos, quedé tan sumida en mis pensamientos y en mi llanto, que no oía nada a mi alrededor, salvo el sonoro caer de las aguas tras de mí. Notaba que la gente iba saliendo del baile y oía el ir y venir de los carruajes y el murmullo de esa gente despidiéndose a mis espaldas, hasta que sin decir palabras, el se me acercó y se puso de rodillas ante mí, me tomo con una mano de la barbilla obligándome a mirarle a los ojos. En ese momento, mis lágrimas fluyeron con fuerza; y cuando tomó con la mano que le quedaba libre una de las mías, me dijo cálidamente: - No me importa lo que haya pasado ahí adentro, pero aun con esas lagrimas te ves hermosa. No quisiera que esas lagrimas opacaran la belleza de tu alma, Oscar. - Andre!!! Andre... yo... Oh, André... !!! Solo podía continuar llorando. Mi amigo, con sus dedos trataba de secar delicadamente las lagrimas que iba dejando surcar mis mejillas: era imposible hacerlo. - Quieres que nos vayamos ya? Me dijo amablemente. Yo solo asentí con la cabeza. André me tomo de la cintura con su habitual gentileza, para levantarme y llevarme hasta el carruaje. Le pedí que se quedara conmigo, y así lo hizo. Durante el viaje, me tomaba de ambas manos y no me pregunto nada. Me recosté en un hombro suyo, y el pasó uno de sus brazos hasta mi hombro, permitiéndome así que me recostara en su pecho... para continuar llorando. No intercambiamos palabra alguna, yo solo lloraba y sollozaba y él me acariciaba los cabellos con sus dedos y los apartaba de mi rostro. Al arribar a la mansión Jarjayes solo pude sentir sobre mis hombros cuan pesada era mi derrota, la gran decepción que me había llevado esa noche. Fue entonces, que me detuve, sentía deseos de quedarme a charlar con Andre para desahogarme. -No me preguntaste nada. -Prefiero esperar el momento en que decidas contarme... quien soy yo? -Mi amigo. -Soy tu lacayo y lo que quieras que sea. -Andre... por favor, sentémonos en las gradas. -Esta bien. Te escucho entonces, Oscar. -Sabes Andre? Él me ha decepcionado esta noche... me reconoció, estoy segura, bueno, casi... pero menciono que la mujer con quien estaba bailando se parecía a su amiga Lady Oscar, quien se esconde bajo su uniforme... no lo sé Andre, -le dije incorporándome ya sin lagrimas- pero hubo algo en su voz, en su trato, en sus ojos, no se exactamente qué, pero, verlo tan de cerca, y el tratando de encerrarme en sus sospechas como queriendo cazar a su presa de esa forma... -Te asustaste, no? -En verdad, me temo que sí. -Oscar, mi pequeña Oscar... -me encantaba cuando él me llamaba de esa forma- Tal vez, lo que entendiste no fue lo que el conde te quiso en verdad decir... te habrás confundido y tu impaciencia te llevo a entender las cosas de forma trastrocada. Te sorprendiste al ver, al sentir y oír a tu sueño imposible volverse realidad y temiste asumirlo, Oscar... -Te equivocas Andre. Yo sentí que a Fersen solo le interesa la "amistad de Lady Oscar"... y que nunca lograré su corazón siendo quien soy... dijo que su "amiga" era incapaz que de vestirse alguna vez un vestido, sin tener un gran motivo realmente... Entiendes? -suspire- además, creo que vistiendo como mujer solo conseguiré que me tome como una mujer para pasar el rato... y como te repito: nunca lograre su corazón... -A veces, quisiera que fueras menos pesimista. -No, a partir de hoy, me olvidaré de Fersen - dije apretando fuertemente los puños- enterraré este amor, me lo quitaré así me desgarre del dolor... pero lo olvidaré al fin... te lo prometo André. -Bah... Oscar... eres tan melodramática...! -Te burlas no? Eso es porque nunca te has enamorado de alguien y no sabes lo que es sufrir por amor... -Tú que sabes... -me respondió bajando la cabeza. -Yo... acaso tu?... Estas enamorado de alguien?- Pregunte sorprendida. -No... olvídalo... -Por que noto que nunca has hablado de eso y ahora que te lo pregunto, solo bajas la mirada y te sonrojas por ello? -No te interesa. Basta. No estoy de ganas de discutir eso ahora. Querías que te escuchara... para eso estoy aquí... -Discúlpame si te herí con mis preguntas... Creo que hoy no me sale nada bien... -Oh... O-O-Oscar... no te sientas mal. No es tu culpa... -Es que... estoy tan ofuscada conmigo misma... me siento tan decepcionada de mí y mi forma de ser. -No pude evitar que nuevamente las lagrimas se asomaran a mi rostro. -Oscar... ya no llores, por favor, me lastima tanto verte así... Cumple tu promesa, olvida a Fersen, el no es para ti... pero no en base a estas lagrimas... Actúa, ya no llores... Tal vez, deberías dejar de frecuentarlo a él y el circulo que lo rodea. Si te ayudo, te digo que en la Guardia Real tienes bastante trabajo retrasado en estos días en que Maria Antonieta se ha valido de ti para que actúes de "cupido"... -Tienes razón Andre, fui una ilusa al pretender el amor de Fersen... El amor no es definitivamente para mí. -No puedes hablar así solo por un fracaso... Eres tan joven... no conoces el refrán que dice: "no llores porque el sol se ha ocultado, porque las lagrimas no te dejaran ver el brillo de las estrellas"... -¿Joven? De haberme criado como una mujer, hace diez años yo ya hubiera estado casada y estas alturas, estaría con 4 o 5 hijos a mi cuidado. Hoy tengo 24 años y piensas acaso que aparecerá aquel príncipe azul "con el brillo de tus estrellas" -dije moviendo mis dedos haciendo esas comillas- que me enamorará y me tratará como yo espero? Piensas tu que en toda Francia habrá alguien que me aceptará vistiendo un uniforme? Piensas que por el hecho de solo saber de mi pasado portándome como un hombre no me hará eso blanco de sus prejuicios? No, Andre... creo que no. -Tan solo detente un momento a pensar en cada una de las palabras que acabas de pronunciar, Oscar: Si un hombre siente amor por ti, no tiene por que fijarse en la ropa que uses o te dediques... siempre que mantengas en alto tu honra y tu dignidad... Oscar, no lastimas a nadie, ni ofendes a nadie portándote como hasta ahora, además, que debería reprocharte? -Por ejemplo, que soy mujer y paso gran parte del día con hombres: que me dices de eso? -Pero quien no conoce en este país tu fama de comandante intachable? Reflejas tanta soberbia, tanto orgullo, tanta dignidad y seguridad dirigiendo a tu pelotón... -De veras piensas eso de mí? -Oh... no... no soy yo quien piensa eso de ti, eso es lo que la gente piensa de ti. Eres tan altiva con todos, y sin embargo, estas aquí, a estas horas hablando con tu humilde lacayo -André me hizo una reverencia, agacho la cabeza y bajo su mirada... Yo solo pude reírme de aquello con una estruendosa carcajada...me agaché hasta lo máximo solo para ver lo que escondían esos ojos chistosamente cerrados para mi y... -Uh! OOOscar... que me miras? -Es que... tu... jajá jajá...tu... jajajajaja...yo solo... -Claro, búrlate como siempre de mí... -Ah...uh... Andre... discúlpame, por favor, no era esa mi intención... yo ...ehhh... solo... yo... este... -Oscar, tu no tienes por que pedirme disculpas a mí, tú eres noble, y yo... solo soy... (Esto era algo que yo detestaba tanto de Andre, siempre me repetía lo mismo; a veces, lo sentía como el mismo se hacia inferior a mi, se menospreciaba tanto, y sin embargo, yo lo admiraba por ser tan digno, hasta para lavar a los caballos del establo, el los limpiaba tan digna y majestuosamente que ni Luis XVI tenia la clase de mi amigo.) Entonces, antes de que Andre, dijera la palabra "Lacayo, sirviente, o cualquier sinónimo de estos", puse mi dedo índice sobre sus labios evitando así que el una vez mas se menoscabe as si mismo, y le dije: -Sabes, André, me gusto mucho compartir esta charla contigo, te lo agradezco. -Ehhh... ahhhh... Oscar, no tienes que decirlo. -Es que, lo lograste amigo. Otra vez lograste cambiar mis lagrimas por risa. -Es que, Oscar, tu sabes... tu padre me encargo de velar siempre por ti, y yo no puedo dejar que algo malo siquiera abrume tu mirada. -Lloraba por Fersen hace unas horas... y ahora, mírame, estoy riendo contigo... eres tan especial. -Niña... si pudiera buscarte un príncipe que te haga feliz -me decía esto pasando una mano por mis mejillas y haciendo un alto con un dedo sobre la punta de mi nariz- lo buscaría por todo el mundo, volvería a descubrir América y declararía otra Guerra de 100 años... solo para encontrarlo... si lo hallara, tu ya estarías casada con ese hombre que te mereciera realmente... -Pues... apúrate en encontrarlo!!! Ya tengo 24... -Lo tendré en cuenta. -Andre... -Sí? -Puedo... este... puedo preguntarte algo? -Adivino que es. -Este... en verdad estas enamorado de alguien? -Oscar... por que tengo que contártelo? -Es que... me gustaría saber mas de ti... -Ya sabes lo suficiente. -Y que hay de ella? La conozco? -Mmmmm.... -No te enfades... es solo "curiosidad"... -Estas celosa? -Yo?... absolutamente...eres mi mejor amigo... y me gustaría saber que eres feliz con la persona a quien quieres... -Ya soy feliz... punto. -Siempre tan evasivo... Anda... cuéntame... -Basta. -Andre... -Basta. -Estas como yo, verdad? Ella no te corresponde, no es así? -Basta -O acaso, tienes problemas para ir a verla, con tus quehaceres en la mansión... Si es así, yo lo arreglare con mi padre... -Basta. -Dime siquiera algo... no me conformo con tus "Bastas" -No tengo por que contarte esas cosas... -No? Y que hay de "siempre seremos amigos y confidentes"? -No quiero contarte esa parte de mi historia... no me sigas atosigando con tus preguntas... -Es que... tu siempre me ayudas a desahogarme con mis problemas sentimentales... quisiera poder ayudarte con los tuyos, siquiera escuchándote... -En verdad me quieres ayudar? -dijo y me miro fijamente a los ojos- -Pues... si... -Me escucharías? -Claro! -Veo tu interés... no es necesario que te explique mucho... Es solo una chica, que tendrá como tu edad, y vive en otro mundo... distante a este... -Esta loca? -No! Vive en mi corazón y en mis sueños... Nada mas! -Ah... por un momento, pensé que se trataba de alguien demente... -Oscar... a veces, quisiera caerte a coscorrones como antes... como se te ocurre? -Es que... ya ves, a veces te ausentas y quien sabe que cosas ves por ahí... -No hace falta salir de esta mansión para ver cada cosa...Aquí también suceden cosas extrañas: Que me dices de una niña criada como varón? Y de ser guarda espaldas de la mismísima reina de Francia? Que me dices del amor de esa niña hacia el amante de la reina? Y que me dices de lo impresionado que nos dejo esta noche, esta niña vestida de mujer??? -Estas cambiando de tema... -No... te estoy diciendo tus verdades. -Quién es esa chica, André? -Basta, Oscar... -Dímelo... la conozco? Es Rosalie? -Oye... como se te ocurre??? Piensas que soy un pervertido??? Rosalie es apenas una niña!!! -Dame el nombre entonces... -Además, ya te dije que tiene mas o menos tu edad. -Dame el nombre... -Que no! -A quien ocultas Andre? -A nadie. Basta. -Basta, Basta, Basta!!! Solo sabes decir eso, verdad??? Esta bien, dejaré de preguntar... pero, te advierto, que la pasaras muy mal si no me invitas a tu matrimonio con esa chica... -Ah si? -Me gustaría poder charlar con ella, y pedirle que cuide bien de ti, y contarle lo valioso que eres. -En serio? Harías eso por mi? -Si... en serio. -Me sorprendes Oscar... siempre lo haces. Un silencio de repente, reino en el jardín... había una leve brisa, los grillos hacían su música nocturna y el aire traía un suave perfume de jazmines... luego me di cuenta de que Andre, se había quedado pensativo y suspirando... Ambos teníamos las manos entrelazadas y el acariciaba una de las mías... Cuándo nos dimos cuenta de ello, un rubor inconsciente subió a mis mejillas, trate de quitar la mano, haciéndome de la distraída mirando el paisaje, el cielo, pero, sin querer, crucé la mirada con la suya y pude notar que... ¡El también tenia colores en el rostro! Y en un gesto de querer aparentar una falsa madurez, empecé a reír. -De que te ríes? - Me pregunto algo molesto. -Es que... Tienes 25 años y aun te sonrojas!!! -Ah... claro... y tu? Acaso no te ruborizaste? O solo fue mi imaginación? -Ehhh... yo? Estas equivocado...!!!-dije con énfasis mirando a sus ojos para que comprobara lo que estaba diciendo. Otra vez nos quedamos en silencio mirándonos fijamente, y al cabo de unos eternos segundos, ambos empezamos a reír a carcajadas. -Por que reímos? Jajajajaja... -N..no lo se... jajá jajá... -Bueno, Oscar... creo que es muy tarde, deberías ir a dormir. -Andre, estas bromeando no? -Es que debes estar cansada... y falta poco para que salga el sol. -Por eso mismo, quisiera ver el amanecer de este día, como el amanecer de una nueva Oscar... quiero olvidar quien fui hasta ayer y ser una nueva Oscar Francois de Jarjayes. -Cómo quieras... quieres que te acompañe? O me voy si lo deseas... -Por favor, quédate a mi lado... como siempre. Por unos minutos hablamos Andre y yo, yo continué inútilmente tratando de indagar sobre la misteriosa chica de mi amigo, pero tras sucesivos bostezos quede dormida en sus brazos. Sentía como él me abrazaba fraternalmente, pero el cansancio traicionaba a mis ojos y no los podía abrir... escuche como me decía: "Aquí están tus primeros rayos de sol, los querías ver "Nueva Oscar"... Sentí que suspiró... y susurraba muy cerca mío algo acerca de esa chica que se apoderaba de su mente... (sentía algo de envidia por esa "extraña" relación que tal vez el estaba manteniendo tan en secreto...) pero no lograba distinguir claramente el significado de sus palabras, era algo como: "Si en verdad supieras cuan enamorado estoy de ti... o algo así..." La chica debía ser bonita... seguro que sí. Luego, sentí que me cargo en sus brazos y camino así hasta llegar a mi cuarto (imagino el esfuerzo que habrá hecho para cargarme y subir las escaleras).Una vez ahí, sentí como el delicadamente me recostaba en mi cama y me cubría con una manta, luego, como abandono mi cuarto con sigilosos pasos hasta cerrar con sumo cuidado la puerta. Escuche un -"Hasta mañana Lady Oscar"... -y sentí que se marcho. Yo solo me sentía muy bien al entregarme definitivamente a mis sueños. "Gracias, Andre." Dije para mi misma. *********************Fin******************************** Notas de la Autora:... fiuuuu!!! Al fin termine... Wow! Espero que no les haya aburrido con tanto romanticismo de mi parte... Es que se lo debía a Oscar... tanta critica que ha recibido por parte de sus seguidores, por aparentar ser tan injusta con el dulce de Andre... que bueno... me gusto cambiarle un poquito el carácter del personaje de Ryoko Ikeda. Espero que les haya gustado a Uds. también el cambio... Tengo que contarles algunas verdades: * Ya se habrán dando cuenta: Mozart creo que jamás toco para Maria Antonieta... pero, siempre me hubiera gustado que Oscar y el "Genio de todos los tiempos" alguna vez cruzaran algunas palabras siquiera (Como no se le ocurrió esto a Ikeda???) * También habrán notado que no llevo bien la cuenta de la edad de Lady Oscar, pues, si ella nació en 1755, para la fecha en que murió la madre de Mozart, (1776) más dos años, hablamos de 1778 y Oscar solo tendría como 23 años, y sin embargo, quien tiene 23 en esta historia es Mozart, quien nació en 1756, un año después que ella... Le puse con 24 años... si... ya se imaginaran por que... por que es una buena edad :) Bueno... aclarado todo? Ok. Pronto estaré publicando otro fic de estos... Espero que lo hayan disfrutado, en verdad. Fátima.