Luego de un trumático suceso y una apasionada revelación, ¿cuanto tiempo más se puede huir a la verdad que esconde nuestro corazón?. En medio del sufrimiento y la desesperación, aun se puede encontrar una luz de esperanza al lado de quien uno menos se lo espera. Dos visiones de un mismo hecho, sentimientos encontrados, decepción y dolor caracterizan los primeros capítulos de esta historia cuyo desenlace nos trae una revelación mucho mas grande y profunda de la que Oscar y Andre se esperaban. Es todo un placer para mi, como anfitriona de este site, hacer mi primera introducción a uno de los primeros relatos en capítulos que mi querida amiga Fatima ha realizado para deleite de todos ustedes. Bueno amigos, no les hago mas preámbulos y los invito a leer a continuación una inspiración más de esta talentosa fanfic writer, basada en uno de los episodios mas dramáticos en la vida nuestros queridos heroes. Espero que lo disfruten tanto como lo yo hice. ------------------------------------------------------------------ André Grandier, el protagonista masculino de Lady Oscar, a quien Riyoko Ikeda no pudo hacerlo más expresivo por falta de tiempo ... Es quien ha conquistado el corazón de todas sus admiradoras del anime desde las primeras imágenes... A continuación presento dos versiones de un episodio que vivieron nuestros personajes favoritos, para ambos fue desagradable, para ambos fue doloroso... pero para ambos... FUE EL COMIENZO DE LA VERDAD... A partir de ese momento, la vida de ambos cambió drásticamente. Basta de preámbulos... espero que disfrutéis de la lectura. Como siempre, dudas, comentarios sugerencias y correcciones, a RoseofVersailles@hotmail.com "Cariñosamente para Tomás, el amor de mi vida aunque no le guste leer mis historias... :)" CAPITULO I Perdóname mi querido André 19/01/2002 Los primeros rayos del sol entraban tímidamente por el espacio entre la ventana y las cortinas de mi habitación, vi como de la profunda oscuridad todo empezaba a aclararse nuevamente. Como siempre me gusto hacerlo: Estuve en vela toda la madrugada ahogada en mis pensamientos esperando que los mismos se disipen con estos rayos matutinos. Ofuscada pude comprobar que no. Recostada en la cama, abrazada a mi misma otra vez más volvían a mi mente aquellas escenas como un flash back ... "Una rosa es una rosa, podrá ser roja o blanca, nunca podrá ser un clavel... una mujer siempre será una mujer... eso es algo que tu no puedes cambiar, Oscar" Yo solo quise responderle con una cachetada, pero, al intentar hacerlo, solo conseguí que el me tome de ambas manos fuertemente y me atrajera a si mismo después de susurrarme tan cerca de mi rostro sus sentimientos hacia mi... (Sus ojos reflejaban tanto dolor... comprendí por qué tantas noches solo pasaba ocultándome el amor hacia aquella chica que tanto moraba sus pensamientos, y nunca lo hubiera sospechado, no era otra sino yo.) Yo solo trataba de escabullirme de el, y volví a reprimir sus palabras tratando nuevamente de golpearlo, y de nuevo tomo de mis manos con más fuerza aun y poco a poco iba sintiendo su cuerpo y su calor tan cerca de mi y su rostro tan frente al mío, sin embargo, él, tenia solo una mirada triste y tierna a la vez como defensa y como ataque simultáneos... y me dijo tan serenamente con su voz entre cortada: -"Estoy cansado de que siempre me ignores, Oscar,. De que ignores todo lo que siento por ti : ¿Qué acaso nunca te has dado cuenta del inmenso amor que siento por ti? Te amo Oscar... Te amo como un hombre ama a una mujer." Yo recuerdo que desfallecía, que perdía el sentido en esos momentos tras escuchar aquellas palabras... pero luego, note como su mirada se volvía más y más tierna aun al contemplar de lleno mi rostro: Me miro a los ojos buscando algún brillo como respuesta a sus palabras y luego miro mis labios: Que entre abiertos solo dejaban escapar sollozos con desesperación, apenas podía contener el aire, sin embargo, el solo cerró sus ojos y sin que yo me lo esperase, me dio un beso en los labios. Yo estaba a punto de morir (creo) su abrazo fue cálido y su beso duró unos eternos-intensos-profundos-segundos. Aquello sinceramente me dejo en trance. Era mi primer beso, y sentía que el pecho se me iba a salir, pero no de la emoción, sino de la desesperación, de la sorpresa y de la tristeza: Mis ojos abiertos delataban mi susto, y mis lágrimas aquella tristeza. -"Te amo Oscar" -Volvió a repetir. Yo quise correr al sentir que ya no me sujetaba, pero ante mi reacción él me volvió a tomar de la cintura para atraparme nuevamente entre sus brazos. Yo, ora pegaba con mis puños su pecho, ora, apoyaba las palmas de mis manos tratando de escapar de él... esto, hizo que yo resbalara y cayera a mi cama. Lo peor fue que André quiso sujetarme tomándome de la camisa, esto hizo que se rompiera la prenda en pedazos, dejando mi torso completamente expuesto ante su atónita mirada. El se abalanzó contra mi cuerpo, y nuevamente me sujeto de las manos apresándome contra mi cama y su ser sin posibilidades para escapar... Yo, al sentir su pecho sobre mí, tuve tanta impresión; Mi André, mi mejor amigo, mi hermano! ¿Sobre mí? ¿Queriendo aprovecharse de mí? Esta debe ser una de mis peores pesadillas! ¿¿¿El niño travieso que jugaba conmigo, el joven dulce y sencillo que me aconsejaba, el hombre fuerte que me protegía??? No lo pude evitar, y empecé a derramar lágrimas. -"¿Qué quieres de mí? No me lastimes, por favor, André..."-pronuncié suplicante. Sus ojos pararon por un segundo en los míos, y de los suyos también brotaron gruesas lágrimas. -Por favor Oscar, perdóname, ¡¡¡ mil veces perdóname!!! Me había soltado y ya se hallaba incorporado de pie junto a mi cama. Yo seguía allí absorta en aquel susto...Luego, el, gentilmente me cubrió con una sabana y dio media vuelta para retirarse. -André... yo... -Calla Oscar... y otra vez discúlpame, no era mi intención en lo más mínimo lastimarte, pero debes entender que ya no soportaba tu indiferencia hacia mí, y yo ya no podía ocultarte más mis sentimientos" Me percate de que el ni siquiera podía mirarme a la cara, estaba en la puerta dándome las espaldas con la cabeza agachada. -Te amo. Y con estas palabras cerro la puerta y se marcho... y desde ese momento, como un eco fantasmal, su voz me perseguía en mi cuarto, escuchando mil y mil veces esas palabras: "Te amo"... Desde ese momento no había parado de llorar... y cada vez que trataba de hacerlo, nuevamente volvían esas escenas a mi mente. ¿Cómo él pudo enamorarse de mí? ¿Cuándo? Mi amigo... André, ¿cómo pudiste? Como!!! Pensé que me querías como a una hermana, si siempre estábamos juntos: desde niños, tomamos clases juntos, nuestros primeros caballos, nuestros primeros floretes, nuestros juegos, nuestras carreras en Arrás, aquellas travesuras... oh André! Recuerdo las veces que caía y me lastimaba, siempre me curabas o llevabas en tus brazos al doctor, te quiero como al hermano que nunca tuve!!! Siempre que yo cometía alguna diablura, eras tú el que se echaba la culpa para que Nany no me regañara... Por que André? Por que tu? ¿Cuantas veces me has aconsejado? ¿Cuántas veces te desvelaste esperándome por las noches hasta que volviera de mi trabajo? Que hay de las veces que charlábamos de nuestras cosas: recuerdo la madrugada aquella hace dos años, en que yo estaba destrozada después del baile con Fersen... André... André!!! Siento tanto no poder amarte como te lo mereces... no puedo.... Si desde hace tiempo que me amas... como callaste tu amor cuando yo sufría por Fersen... Pobre de ti amigo... de verdad que lo siento, nunca podré corresponderte... (Con lágrimas en los ojos, con los puños cerrados y con el ceño fruncido, Oscar quedo dormida... profundamente dormida) ***************DOS HORAS DESPUÉS**************** -Es tarde, -pensé- voy a reportarme a la Milicia Urbana... Le pediré a André -¡...!(-que - en-lis-te-mi-ca-ba-llo-) no... lo había olvidado... -" no voy a lastimarte más André... prefiero alejarme de ti para que olvides esos sentimientos hacia mí." Iré a la Milicia y luego partiré por un buen tiempo a Arrás... también tengo que descansar de todo esto. Con estos pensamientos pude incorporarme, tome un baño, y vestí el uniforme de la Guardia Real... después de todo- pensé- esta puede que sea la ultima vez que lo porte. Salí de mi habitación como tratando de disimular lo ofuscada que me encontraba... caminaba erguida por la casa, pero a cada paso que daba, me temía el cruzarme con sus ojos, con su voz. Decidí no bajar a la cocina a desayunar, me temía que él estuviera allí con Nany... así que solo fui en busca de mi caballo al establo. Una vez ahí, sentía la brisa de la mañana, pegándome en la cara y desarreglando mi cabello... -"quisiera que te lleves mis pesares-" le dije a ese vientecillo susurrando. Mire a mi caballo... estaba limpio y arreglado - él, ya estuvo por aquí- pensé... Me percate de que André estuviera ausente de ese lugar, y me acerque al animal... lo acaricie como pidiéndole permiso para descargarme con él... y de pronto, sentí una presencia en la puerta del lugar, observándome: -Oscar... yo... te seguí hasta aquí... para hablar contigo... - En su voz había algo de impaciencia. -Ah. André... eras tu. -no podía hablarle como antes, ni siquiera podía dejar de darle las espaldas y mirar su rostro, así que tome la determinación de hablarle en tono serio hasta desagradable se podría decir- -André: quisiera que sepas que nunca olvidare lo que sucedió anoche... y- subí de un salto a mi caballo- quiero comunicarte que ya no necesitare más de ti en lo absoluto. ¡Ahora mismo partiré al campo y para cuando regrese tienes que saber que ya he decidido no tenerte más como mi lacayo ni he de precisar más de tus servicios, como te lo dije, en absoluto! A esto ultimo le puse mucho énfasis, más aun cuando lo mire a los ojos... y me aleje cabalgando... Pude notar su tristeza... en sus ojos se podía ver también el rastro de las lágrimas que seguro fueron tan amargas como las mías... Su expresión me dio a entender que su corazón se partía en millones de piezas porque se habría dado cuenta con mi trato, de que a su amor nunca podría corresponderle. En su mirada podía ver que de verdad quería pedirme nuevamente disculpas... yo me negaba a escucharlas... Y eso me hacia sentir tan culpable frente a él. ********* ********** Esa era una hermosa mañana. El cielo estaba azul y la brisa era suave aun... notaba que el rocío aun estaba presente en la hierba sobre la que mi corcel galopaba... notaba como las campanillas azules todavía estaban abiertas y los dondiegos del día estaban en su esplendor. La primavera hacia que todo tenga tanto color y tanto brillo... sin embargo yo... Me dirigí a Paris para realizar todos los tramites necesarios para dejar definitivamente mi cargo de "Coronel de la Guardia Real" y asumir el nuevo cargo que me designen en la Milicia Urbana. Una vez ahí, me confirmaron como "Comandante del Regimiento B" información que ya la venia manejando de ante mano desde hacia unas semanas...hasta se lo había comentado a...a André... Paseé por las húmedas y sombrías barracas del establecimiento con el General Bouillé y me había comentado que el puesto que yo ocuparía se encontraba vacante por un breve tiempo debido a que el anterior comandante enfermo gravemente de varicela y tuvo que retirarse antes de contagiar a sus hombres. Me preocupo sin embargo, el ultimo comentario que hizo: -En verdad, que vos debéis de tener un carácter bastante fuerte y mano muy dura para dirigir a estos hombres. Ellos respetaban mucho a su Comandante por la forma en que él los manejaba, más aun por su rudeza. Creéis que lograréis algo con ellos? -Lo trataré, General. Me dieron un nuevo uniforme, era azul real, la tela me pareció algo dura y pesada, pero, bueno, como siempre estoy acostumbrada a los rigores masculinos, me conforme con que su textura, como siempre, ocultara mis formas femeninas. Luego de mi charla en Paris, subí al caballo y me aleje cabalgando. Quería escaparme lejos, lejos de Paris, de Versalles, de Maria Antonieta y Fersen, de André y... de mi misma. Lastimaba a mi buen caballo haciéndole correr lo más rápido que podía, apretando mis puños con las riendas y soltando algunas lágrimas. En Arrás, solo buscaría la paz para mi alma. Una semana es tiempo suficiente para meditar una disculpa para André por no corresponderle. -"Pobre de ti, mi querido André... comprendo exactamente tu sufrimiento: angustia por angustia, desilusión por desilusión, amargura por amargura, dolor por dolor...Es el mismo sentimiento que tuve alguna vez hacia Fersen... duele tanto no ser amada por alguien... y duele tanto tener que olvidar por no ser correspondida... Perdóname por no amarte, perdóname mi querido André. 20/01/2002 I have as much rage as you have I have as much pain as you do I've lived as much hell as you have And I've kept mine bubbling under for you... You were my best friend You were my keeper You were my mentor You were my brother You were my anchor You were my partner You were my teacher You were my family You were my savior You were my very own sympathetic character And therein lay the issue And therein lay the problem... Alanis (Supposed Infatuation Junkie. 1998)