Nota de la autora: Como saben, todos los personajes de Berusaiyu no Bara (Lady Oscar) pertenecen a Riyoko Ikeda. Solo queria "jugar" con ellos un rato ;D NO PUEDES AMARME por Lady Ana Eran las once de la noche. La lluvia se detuvo hace una hora. El viento soplaba los árboles gentilmente. La noche estaba tranquila. Algunas nubes cubrieron la luna, asi que su luz era tenue. Oscar salió de la mansión Jarjayes. Estaba caminando en el jardín. " No supe que decir en ese momento. Ni siquiera después. Creo que un simple 'gracias' no mostraría lo mucho que yo... André, realmente aprecio tu noble acción... tu lealtad... 'tu amor'. ¡Maldita sea! ¿Por qué continuas amandome?! ¡Es imposible! Tú piensas que es amor. Te equivocas. Es sólo una fantasía como... como la que tuve con Fersen ", piensa Oscar. Entonces, ella se deja de caminar. " Y aquí estoy, frente a la puerta del establo. Bueno, quiero un lugar tranquilo para pensar acerca de... acerca de Alain y el resto de mis subordinados quienes están en prisión sólo por seguir mis órdenes. Debo encontrar una forma de salvarlos y... ", piensa Oscar. Ella estaba dando atención a esto cuando empujó la puerta lentamente. Se abrió parcialmente. Espero unos segundos para acostumbrar sus ojos a la oscuridad. Entonces, vió a su caballo e inmediatamente camino hacia él. Ella lo acaricia amablemente. " Hola ", dijo Oscar suavemente. " Oscar, no te engañes a ti misma. Estas preocupada por ellos; pero no son quienes están dominando tu mente ahora. Has estado pensando acerca del comportamiento de Andre", le dijo una pequeña voz. " Tenía que salir de la casa, porque no podía resistirlo más. Todas las mucamas y sirvientes deben continuar hablando acerca de 'nosotros' y yo no quiero escucharlos. ¡Pero, nunca antes he prestado atención a esos comentarios! ¡¡¿Por qué me importan ahora?!! No lo sé. Ellos consideran a Andre un completo demente por estar *interesado* en una persona que parece demasiado varonil. Y a mí me consideran una persona insensible sin corazón... 'fria como un hielo'. De alguna forma... ellos están en lo cierto. Yo me parezco a un hombre. Monto a caballo, practico esgrima, disparo armas de fuego, bebo en tavernas, hablo y actuo rudamente como un hombre. Yo soy así ", pensó Oscar. Ella mira a su caballo. " Pero, ¡¿qué demonios saben acerca de mí esos 'tontos insolentes'?!", masculló ella . Oscar hace un respiro y se calma. " Estoy segura que tú no les dirás mi comentario ", murmura Oscar y rie tranquilamente. Mientras Oscar continua acariciando a su caballo, recuerda porqué está ahí. " Creo que debo hablar contigo, André y agradecerte. Pero, ¡¡¿por qué siento que 'tengo que' hacerlo?!! No te pedí salvar mi vida. No te pedí detener la espada de mi padre. Tú lo hiciste sin tener en cuenta lo que podría haber costado. Entonces tus palabras sinceras... y tu ofrecimiento sorpresivo... *Ahora*, si me siento perturbada por no decir nada en ese momento, pero...", penso Oscar, "pero, no tenía opción", y suspiró suavemente. " Tuve que permanecer tranquila, de otra forma mi padre se enfandaría más y actuaría incluso más agresivo hacia mí. Y otra vez, tú tratarías de evitar esto. Pero, hubiera creado más problemas. No quiero que recibas ningún castigo o la muerte sólo por protegerme. Sólo por mí. ¡¡¿Y por qué estoy tan ansiosa de hablar contigo?!! No tiene sentido. Oscar, tú sólo vas a decir: 'No te dije nada antes, pero, gracias por lo que has hecho. Realmente aprecio'... aprecio... aprecio tu bondad... tu lealtad... y ...", pensó ella. Dejó de acariciar al caballo. " Y... ¡¿¡¿y 'tu amor'?!?! ¡Maldición Andre! ¡¡¿Por qué me amas tanto?!! Creo que eso es lo que tengo que preguntarte. Si lo hago, tú no encontrarías una respuesta y te darías cuenta que no es amor. Sufrirás porque romperé tu fantasía para siempre. Pero un hombre puede vivir sin eso. Como yo", pensó ella. De repente, se escuchó un suave suspiro. Oscar notó que no estaba completamente sola. Alguien más estaba allí. Alguien más la había visto "acariciando" y "hablando" con el caballo. Con un poco de temor y verguenza, ella se volteó y miró alrededor. No había suficiente luz, así que no pudo reconocer quien era. Caminó lentamente hacia donde el sonido vino y estaba muy sorprendida cuando descubrió al inesperado "invitado" que no notó antes. " ¡¡Oh, Dios mio!! ¡¡¡¿Estas aquí?!!! ¡Que alivio que no dije nada en voz alta! ¡¡¿Por qué estas aquí, André?!!, pensó Oscar. André estaba durmiendo tranquilamente sobre un montón de paja. Tenía sus brazos debajo de su cabeza y los dos primeros botones de su chaqueta estaban desabotonados. Oscar se arrodilló cerca de él y lo miró fijamente. " No aprendes André... éste no es un buen lugar para pasar la noche", pensó Oscar. Ella siguió sus rasgos faciales con sus ojos, notando cuan pacífico se veía en su sueño: Su cabello marrón oscuro curbiendo su cara, sus pestañas rizadas protegiendo sus ojos esmeraldas y sus labios finos dibujando una sonrisa gentil. " ¡¡¿Por qué me 'amas' tanto?!! Esa es la pregunta. Y ¡¿qué pasará si tu tienes una respuesta?! No es posible eso. Pero, ¡¿¡¿si tienes una?!?!! Debo... Debo hacer que te des cuenta que lo que tú piensas es imposible porque... porque nunca he hecho algo para hacerte creer que me gustas... o que 'te amo' ", pensó Oscar. Ella continuo mirándolo y una sonrisa suave apareció en su rostro. " André, tú eres mi amigo. Mi más querido amigo. Mi..." , el pensamiento se demoró en desaparecer mientras su mano alcanzaba el rostro de André. Pero, de repente, un sonido la detuvo. Se retrocedió y descubrió que fue su caballo. Se sentía aliviada. Entonces, ella se volteó y miró a André otra vez. " Mi... mi sirviente. Mi asistente. ¡Mi soldado! ¡¡Y eso es todo!! ¡Correcto! André, tienes que obedecerme. Y tienes..." Pero, de repente, otro pensamiento llegó a la mente de Oscar. " Tienes un agradable cabello oscuro. Recuerdo que cuando eramos niños, decía que preferiría tener tu color porque encontraba el mio muy extraño. Hubiera querido que mi cabello no fuera tan llamativo. Tú decias que me daba un aire especial, como tener el sol en mi cabeza. Y sonreias. Siempre has mostrado tu sonrisa, aún si yo no veía un motivo para ella. Siempre has dicho algo divertido y gracioso, algo tierno... tu eres... ¡¡¡¿apuesto?!!!... ¡¿Por qué mi cara esta ardiendo?!", pensó Oscar asombrada. Algunos segundos después, el calor en sus mejillas empezó a disminuir. " André, eres fuerte... y amable...", pensó Oscar mientras su mano estaba alcanzando el rostro de André una vez más. Y entonces, otro sonido se escuchó. Oscar se volteó otra vez y fue el viento que empujó la puerta y la abrió más. Ella estaba aliviada otra vez, pero, se sentía molesta si alguien pudiera verlos. Este pensamiento la hizo estar alerta. " ¡¡¿Qué es lo que pasa conmigo?!! Sólo tienes buena apariencia", pensó ella e hizo un suspiro profundo. " Creo que lo mejor es regresar a casa. No quiero más 'rumores' acerca de *nosotros*. Al menos todos estaran durmiendo por ahora, así que nadie notaría que estuve afuera", pensó Oscar. Estaba por ponerse de pie, pero lo miró otra vez. " Vas a continuar durmiendo aquí, André? Sería mejor si fueras a tu habitación también. Quizás tengo que despertarte. Y hacerte esa pregunta. Se lo que voy a decirte; pero, entonces ... ¡¡¿por qué tengo miedo de tu respuesta?!! ¡¿Por qué me siento angustiada?! ¡Oscar, detén este 'miedo sin sentido' inmediatamente!", pensó ella. Hizo un suspiro suave. " Era mucho más fácil cuando eramos niños. No me importaba el hecho de que tu eras plebeyo y yo noble. El hecho de que nací mujer. No me preocupaba por ellos. No parecian temas importantes. Pensaba que en verdad era un hombre. Pero, entonces, las cosas cambiaron. Crecimos y las diferencias también. Pero, incluso con ellas, hemos tenido muchos buenos y malos momentos juntos. Se que en algunas ocasiones te reté. Te grité. Te golpeé. Y tú siempre has estado protegiendome, aún cuando ha significado arriesgar tu vida. Como cuando me salvaste de ese candil que me iba a golpear en las escaleras. Y cuando me llevaste en tu espalda cunado explotó el Convento de Saberun. Y cuando el Caballero Negro me capturó y tu... tu... tu ojo...", pensó Oscar cerrando sus ojos con dolor. " ¡¡Oh, Dios!! ¡Lo que le pasó a tu ojo fue mi culpa! ¡¡Soy la verdadera culpable!! Fue por mi obstinación... mi deber... y mis actos impulsivos. André, tú me rescataste y salvaste. ¡¡¿Y que te he hecho?!! Perdiste tu ojo izquierdo. Debes estar triste, pero continuas sonriéndome. Debes estar llorando por dentro, pero eres la misma persona alegre que siempre he conocido. ¡Debes estar molesto! ¡Debes odiarme! ¡¡Debes odiarme por lo que le hice a tu ojo!!", pensó Oscar con angustia mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas silenciosamente. Ella inclinó su cabeza. " Lo...lo siento mucho", dijo ella con voz temblorosa. " ¡¡Oh, Dios!! ¡Estoy en lo correcto! ¡Es imposible que me ames! André, no puedes amar a una persona como yo: egoista, impulsiva, ruda e imprudente. ¡André, no puedes amar a una persona que te ha lastimado tanto! ¡¡¡¿Por qué no lo entiendes?!!!", pensó ella. De repente, André se movió. Oscar estaba paralizada por la sorpresa. Su corazón latió tan rápido y apenas podía respirar. Entonces, André abrió sus ojos... la miró soñoliento... los cerro... y continuo durmiendo otra vez con una gentil sonrisa en su rostro. Oscar permaneció ahí por un momento mientras ella lo miraba con atención otra vez. " Yo... yo no sé si debo estar agradecida o no. ¿Recordaras esto mañana en la mañana? Estas durmiendo profundamente. Creo que no recordaras que me viste aquí", suspiró Oscar. " Lo siento profundamente, André. Pudiste morir por la espada de mi padre. Ofreciste tu vida por mí. Querias protegerme. ¡¡Y *yo* no dije nada!! ¡Oh, André, por favor, perdóname! ¡Perdóname por todo esto! Eres amigable... alegre... valiente...", Oscar sentia la misma angustia aplastante del ataque en París. Ellos iban en un carruaje de nobles para agradecer al General Boille. Pero, París era un lugar peligroso para los nobles. Y André y Oscar fueron atacados. Ellos creyeron que André era un "noble" también. Y eso pasó porque André estaba con ella. Estaba dentro de ese carruaje también. André y ella pudieron morir esa noche. Fueron separados por la enfadada turba. Oscar quería salvarlo, gritó su nombre diciendo que él no era un noble. Pero, no la escucharon. Ella fue salvada por Fersen, pero, André continuo siendo golpeado por ellos. Ella estaba desesperada por su vida. Trato de salir a salvarlo. Estaba aterrorizada si ella hubiera perdido a su... su André... " ¿De donde viene este aterrador dolor latente?", se preguntó a sí misma. Hubo un extraño sentimiento dentro de ella. Estaba viendo a su mejor y más querido amigo de una forma diferente... ¡otra vez! Entonces, Oscar se inclinó lentamente cerrando sus ojos. Tembló ligeramente mientras que sus labios estaban alcanzando el rostro de André. Ella podía sentir su respiración. Estaba muy cerca para tocar sus labios. Pero, de repente su mente dijo un fortísimo "¡¡¡No!!!", ella se alejó y abrió sus ojos. " ¡Oscar, no puedes! ¡No puedes hacer esto!", dijo su mente, " ¡¡¿Qué estaba pensando?!! ¡¡Oscar, tú eres un Comandante militar!!", pensó ella mientras se sentaba. " ¡¡¿Por qué sentí eso?!! Yo... yo quería.... quería besarte", se preguntó. Continuó temblando sintiendose muy confundida. Lentamente, se calmó. Entonces, tomó una profunda respiración. Después de algunos segundos, movió su mano derecha a sus labios y besó sus dedos. Entonces, su mano insegura rozó los labios de André lentamente, se movió hacia su pecho y la puso en su corazón suavemente. " André, eres un hombre maravilloso con un tierno corazón. Puedes encontrar a una mujer dulce, paciente y amable. Una mujer con tu misma personalidad. Una mujer que realmente merezca tu sonrisa y tu amor. ¡No soy una mujer para tí! ¡'Una mujer!' ¡Que ironia! No puedo ser llamada una 'mujer' porque... porque no se ni siquiera *cómo* ser una mujer. Como ama una mujer. ¡Ha! ¡Que tonta soy!", pensó ella mientras las lágrimas continuaban escapando de sus ojos. " ¡¡¿Por qué me miras así?!! André, encuentra tu camino lejos de mi. ¡Por favor, líbrate de mí y no nos hagas sufrir más! ¡Soy un veneno para tí y no quiero matarte! ¡Por favor, André, olvídame! Y no me veas como... como una mujer, porque no lo soy. ¡No puedo serlo! ¡Es imposible para mí!", pensó ella. Lentamente, se pusó de pie y caminó hacia la puerta sin mirar hacia atrás. Cerró la puerta y regresó a la mansión. Algunos minutos después, André se despertó. " Soñé que Oscar estaba aquí. ¡Que sueño! Ella estaba llorando desvalidamente. Nunca me ha gustado verla con lágrimas. Aunque, era la más hermosa visión que nunca he visto: Su rubio y ondeado cabello caia suavemente sobre sus hombros, esos brillante ojos como zafiros tenian una tierna mirada, sus labios tenian el color de las rosas y sus lágrimas brillaban como diamantes en su delicada piel...", suspiró André suavemente. " Ella deber estar en su habitación pensando acerca del incidente con su padre. No dijo nada en ese momento. Pareció que no le importó lo que hice. Pero, es sólo que ella no sabe como expresar sus sentimientos. Sé que ella está agradecida. Ahora, no sé lo que va a pasar conmigo. Después de todo, el General sabe cuales son mis verdaderos sentimientos. El dijo que no tengo el derecho de amar a su hija porque soy un plebeyo... 'un plebeyo'. Sin posición social, sin dinero, sin título... como si esas cosas pudieran dar la felicidad...", pensó tristemente. El paso una mano a través de su rebelde cabello mientras se sentaba. " Pero, no me siento avergonzado de mis sentimientos hacia ella. Salvé a mi querida Oscar, la única mujer que amo. Nunca lamentaré mis palabras o mi acción. La amo tanto! No me importa lo que la gente piense acerca de esto. Siempre estaré contigo, mi rosa!", dijo con una determinada mirada en sus ojos. Entonces, él notó que su mejilla estaba húmeda. " ¿Qué es esto? Parece... una... ¿una lágrima?! Pero, no estoy llorando. Quizás... podría ser... No, fue un sueño. ¿O no? ¿Pudo ser real?!", dijo André confundido. El suspiró y rio ligeramente. " Por supuesto... fue un sueño... sólo un sueño", dijo mientras se echaba a continuar durmiendo. Dentro de la mansión, en el mismo momento, Oscar estaba descansando en su cama envuelta por las sábanas. " André, debes estar loco. Crees que me amas. Pero, no es verdad. Estoy en lo correcto, tú no me amas. ¡Tú no puedes amarme! ¡¡No puedes amarme!! Crees que soy valiente. Pero no. Soy tan cobarde que no tengo suficiente valentía para hablar acerca de tu noble acción. Ahora, creerás que no me importó lo que hiciste por mí. Quizás sea mejor así. ¡Correcto! Es mejor de esta manera. Algún día te darás cuenta que no soy una mujer para tí y... ¡y que no puedes amarme! ", pensó ella. Tantas cosas pasaron hoy. Eso fue ya mucho para Oscar. Estaba confundida, pero, su cansancio y todas las emociones de este día la arrullaron hasta dormir. Pero, antes que alcanzara el sueño, un último pensamiento se formó en su mente mientras una silenciosa lágrima escapaba de sus ojos. " No puedes amarme.... André... mi querido André". F I N Nota: ¿Muy dramático? La situación lo merecia ^_* Honestamente no creo que Oscar se fuera a la cama a dormir sin pensar en lo que pasó entre André, su padre y ella. Gracias a Lady Maritza por darme confianza en escribir fanfics. Gracias a Lady Aria y Lady Charlotte por sus comentarios y sugerencias para ayudarme a escribir esta historia. : )